Inmunes y apáticos

- Expediente 8.40/2 -- Información para Civiles - “Día 836 de la Era Instintiva.Me llamo Eleanor Watling, y la primera quincena de Marzo del año 2027, permaneceré en la Plaza de España de Sevilla (Comunidad Autónoma de Andalucía, España) a la espera de aquellos que no hayáis sido afectados por la enfermedad ACEI (Alteración Cerebral Estimulada Involuntariamente).” • Eso que habéis leído es uno de los miles de mensajes impresos, radiofónicos, televisivos e informáticos que bombardean la nación española. Hace dos años, tres meses y varios días, la humanidad dejó ver sus instintos primarios. Debido a las terriblemente trágicas noticias e informaciones vertidas por medios de comunicación de manera fría e indolente diariamente durante años, la mayor parte de la raza humana sufrió alteraciones cerebrales que cambiaron el raciocinio humano por los instintos más primarios: supervivencia, alimentación y reproducción. La humanidad fue clasificada por científicos en dos grupos: los Inmunes (sanos) y los Apáticos (enfermos).Por ahora no se ha encontrado cura, pues el problema es cerebral y no viral. Además no hay suficientes doctores para tantos afectados. La civilización Inmune sobrevive en pequeños Núcleos Seguros: centros urbanos amurallados o protegidos mediante vigilancia informatizada. Los medios de comunicación ya solo son utilizados para informar de la localización de dichos núcleos de supervivencia. • Hasta hace unos meses no se habían contabilizado ataques a humanos sanos por parte de afectados por la enfermedad ACEI, los cuales han causado la extinción de cientos de especies por el mero hecho de alimentarse. El canibalismo se extendió entre los Apáticos, pero nunca llegaron a atacar a los civiles Inmunes. No hasta hace unos días.Unidades de investigación científica de Estados Unidos, Alemania, España, Japón, Argentina y Egipto notificaron a naciones de todo el mundo que habían sufrido ataques por parte de los Apáticos. Parece que ahora han creado una forma de vida propia… Una civilización alejada de la ley, el orden y la humanidad. Haberles abandonado a su suerte no había echo sino empeorar la situación.Yo sé de esto porque contribuyo a la supervivencia de humanos sanos. Pero ahora todos estamos en peligro, y cuento esto como única esperanza para el futuro. Hace un día me uní a un grupo militar de búsqueda para encontrar a varios investigadores y científicos que trabajaban fuera del los Núcleos Seguros; en laboratorios privados. Intentaban hallar una cura, y lo lograron. El científico Ernest Stuart consiguió crear robots a escala molecular para interferir en los impulsos eléctricos que transformaba a los humanos en bestias de un cuento de terror.Ahora capturamos a nuestros iguales para insertarles estos robots, pero son demasiados. Perdemos más hombres y mujeres de los que salvamos. Los apáticos siempre van en grupos y, aunque poseemos el equipamiento adecuado, ellos se las ingenian para hacernos sentir como el cazador cazado.Si la situación no mejora en unas semanas, nos pensaremos seriamente la opción de realizar un ataque a escala mundial. Tendremos que reconstruir la sociedad en su totalidad, pero es lo más cuerdo que se nos ocurre hacer para despertar de esta pesadilla que ha durado ya demasiado. • Ya se ha tomado la decisión. Las semanas han transcurrido, y la situación ha empeorado alarmantemente. Esto se ha convertido en una guerra, y los enfermos tienen más posibilidades de ganar. El armamento militar es la solución definitiva.Ahora me encuentro en un recinto subterráneo bajo la ciudad de Barcelona. Esta ciudad está destruida, pero es el lugar con menos concentración de Apáticos de toda Europa; no sabemos por qué se da tal hecho. Desde aquí se controlará todo lo que ocurra en próximas horas. Cada nación ha preparado, en la medida de lo posible, el armamento a utilizar. • Está hecho: las bombas han caído. Según lo previsto, la comunicación con las distintas autoridades mundiales no se recuperará hasta pasados varios días. Rezo porque haya merecido la pena este gran sacrificio. • Accedo ha este documento por ultima vez. Todo se ha acabado… para todos. Un terremoto y otros cataclismos se han producido por todo el planeta. La superficie terrestre esta deformada, y el magma emerge a la superficie por doquier. La mayor parte de las zonas elevadas han desaparecido a causa de las bombas y de las catastróficas fuerzas de la naturaleza; enfurecida por las acciones humanas.En un último intento por remendar los errores, varios científicos han creado una especie de máquina del tiempo. Mediante potentes imanes se ha creado un campo magnético rotatorio que ha creado un agujero negro totalmente controlado y estable. Creemos que funcionará como maquina del tiempo, o como modo de desplazarse mas rápido que la luz. No hay tiempo para experimentos, se activará la maquina y se enviará este documento.Si está o están leyendo esto, significará que lo hemos logrado, y podrá cambiar este infierno futuro haciéndoles llegar esta información a las autoridades. O tal vez lo encuentre una raza alienígena situada a millones de años luz de la tierra.Espero que esta información no se convierta o confunda con un simple cuento de escritor. -Fin del archivo--Expediente 8.40/2-

3 comentarios:

prospector dijo...

En su día se hizo en Sedice un monográfico apocalíptico, tu ganarías el primer premio si hubiera votación.

Vitolink dijo...

La inmortalidad del género zombie es alentadora.

¡Viva George A. Romero, visionario y Profeta del Apocalipsis!

Estebanillo dijo...

¿Eleanor Watling? Me suena de algo…
Buen relato apocalíptico, aunque el cataclismo final no me parece muy relacionado con el mal que aqueja a los apáticos. La “tierra” pasa de los medios de comunicación y de sus informaciones. Si nos cargamos todo… ya encontrará ella la manera de tirar para adelante (con otras especies o como sea).
Pero me ha gustado, sobre todo la solución de los no infectados.

Por cierto: “a su suerte no había echo sino empeorar ” :S