GOKAN

Autor: Carolina Márquez





Toca y sentirás
Escucha y oirás
Mira y verás


Carolina



En el silencio de la noche del Nanoka, sus dedos se resintieron al fin por las muchas horas que llevaba escribiendo sin tregua.
La vela se consumía poco a poco dejando sin luz sus maltrechos ojos, doloridos por la falta de sueño y descanso.

Dejó la pluma a un lado y se frotó la cara con ambas manos intentando alejar el cansancio que la tenía exhausta y que se apoderaba de su mente a cada minuto transcurrido en duermevela.
Su sentido del tacto se hallaba adormecido, como ella. Movió los dedos de las manos, los abrió, los encogió y los estiró, hasta que un hormigueo de sensibilidad retornó a sus entumecidas compañeras.
Tocó el papel sobre el que escribía y éste se movió en un giro extraño pareciendo cobrar vida...

Sobresaltada, se levantó del frío y áspero suelo, dió un paso hacia atrás y derramó sin querer la tinta en la dura superficie, oscureciendo la madera. La mancha tomó una forma antinatural e inundó rápidamente la fina hoja amarilla en la que trabajaba, y de pronto, sus ojos empezaron a ver cosas que no debían ver...

La media luz de la vela, tramposa y enemiga, empezó a hacer bailar los Kanji, formando pensamientos reveladores, únicos e indescifrables. La antigua escritura de los Sensei se hacía visible ante sus ojos, y los secretos guardados durante siglos dejaban de ocultarse, en un parto prematuro de letras y conceptos enigmáticos, viejos como el mundo, que ascendían desde la oscuridad remota de los tiempos. Los Kanji formaron una idea desconocida hasta entonces y el miedo se adueñó de su cuerpo, manifestándose en un temblor incontrolable.

Cerró los ojos ante lo que no debía ver, y con la privación del sentido, otro ocupó su lugar con más fuerza, y escuchó con su fino oído una letanía lejana venida a través del tiempo:

Debes ver lo que ves, pues lo que no ves
no ha de existir
Debes ser el reflejo de lo que ha de venir
Y detener en el tiempo lo que nunca debió ocurrir


Abrió los ojos, aturdida, sus manos apenas despertando, sus ojos viendo cosas prohibidas, sus oídos apremiándola a escuchar... Se asustó tanto que quiso hablar, preguntar en voz alta qué era lo que estaba sucediendo, por qué ahora y por qué ella, pero sus labios empezaron a entonar una extraña canción que escuchó a través del viento:

Presente ves y sientes
Pasado viste y sentiste
Futuro verás y sentirás
Qué nos aguarda
La muerte quizás


Su boca se tornó amarga ante el cántico, e intentó detenerlo pero no pudo. La revelación de los sentidos la dejó fluir como agua muerta y percibió un profundo olor viejo y penetrante, el olor de los siglos pasados y futuros.
Su mente estaba abriéndose al mundo, sus cinco sentidos en alerta, y despertó en su interior el poder del Dairokkan, escondido en las brumas de su memoria, agazapado en las sombras de su consciencia para iluminar el instante crucial de su vida, sintiéndolo llegar en la distancia en un auténtico y despiadado ataque frontal.

Se entregó a él sin reservas y a través de ese nuevo poder se abrió el paso a una nueva dimensión y sintió la atracción del círculo de la vida, eterno e infinito, quedando atrapada en su rueda de existencia.
Descubrió todo lo que le era desconocido, lo incomprensible cobró sentido, se hizo fuerte como el roble, liviana como las nubes, rápida como el viento, el águila se adueñó de sus ojos, el oso de sus manos, el lobo aspiró el aire que la rodeaba, escuchó el latido de la Tierra y su boca sintió el sabor de Mares y Océanos... se fundió en cuerpo y alma con el Universo, formó parte del Todo y de la Nada, de la Vida y de la Muerte y percibió, en lo más profundo de su Dairokkan, el Fin de los Tiempos...

GOKAN : Los cinco sentidos
NANOKA : Día 7
KANJI : Caracteres de la escritura japonesa
SENSEI : Maestro
DAIROKKAN : Sexto sentido

Relato dedicado a Belén

Este relato se incluye en la serie de relatos cortos del espacio KARYÛKAI (Relatos desde el Lejano Oriente)
Este relato es propiedad de su autora y está protegido.

4 comentarios:

milagros dijo...

Me ha encantado el relato, me ha permitido viajar en la imaginación y descubir los sentidos más vivos.

Belén dijo...

Me siento muy orgullosa de que se me dedicara este relato. Recomiendo ver el blog de Karyukai, un blog de relatos de temática oriental. Una verdadera joya.

Nieves Hidalgo dijo...

Belén, es para estar orgullosa, no me cabe duda.
Carolina escribe divinamente.
Y yo tambiñen recomiendo el blog de Karyukai que, cómo dices, es una joya.
Eso sí, nos tiene esperando el siguiente capítulo desde hace dos siglos y medio.

Besos a las dos

Carolina dijo...

Madrinaaaa, que ya voyyy, que lo tengo a mediaass!!
Besooos!!