AVE FÉNIX



Autor: Carolina Márquez




Consume tu vida en el fuego
Renace de tus cenizas
Sal a la luz del sol









Soy humana, nací con cuerpo terrenal, sangre, cerebro y corazón.
Nací a las 4:10 horas de la madrugada de un 7 de Noviembre en un parto difícil de largas horas, en el que mi vida pudo no llegar a ver la luz.
No creo en los augurios y adivinanzas de los "videntes" del día a día. No creo en los horóscopos ni en los que creen saberlo todo acerca de uno mismo solo por nacer en un día determinado.
Si a mi me cuesta conocerme a pesar del tiempo que convivo con mí misma, cómo puede conocerme alguien que es ajeno a mí y a mis circunstancias?

Nací humana pero siento en mi corazón rechazo a los de mi especie, pues soy en esencia, animal irracional y racional a un mismo tiempo, conectando con unos y despreciando a otros, sintiendo un vínculo mucho más profundo hacia el ser instintivo que actúa en busca de su supervivencia que hacia aquel que se desenvuelve y se desarrolla en pos de la fortuna y el prestigio social, arrasando personas, causas y aplastando cualquier forma de disidencia y oposición .



Soy, pues, en esencia, puro animal.

Se mezclan en mí seres de diferente naturaleza.


Soy fuerte como el león, pero autodestructiva como el Escorpión, capaz de descender al abismo más profundo para poder tocar el fondo e impulsarme hacia arriba, hacia a la luz, más fuerte y poderosa que nunca, aprendiendo de mis errores y mis vivencias, de la cotidiana experiencia.


Puedo ser una lagartija, gris y oscura, cuando el resentimiento del Escorpión no se manifiesta en la justa venganza y se transforma en un rencor oculto, amargo y marchitador de una energía única y poderosa proveniente del planeta Plutón, el único que posee el poder de regeneración, del renacimiento a una nueva vida, mas plena y auténtica. La lagartija oculta ese poder vibrante pero es capaz ,como nunca nadie lo ha sido, de transformarse en una hermosa Águila Real, reina de los cielos, dueña y señora del espacio, capaz de abatir a sus enemigos y volver a surcar el cielo, elegante y poderosa y sin que ningún otro ser vivo pueda, ni ose, hacerle sombra.


Én mí confluye también la Serpiente, animal astuto pero que no ataca a menos que sienta amenazada su vida, su nido y su supervivencia, razones legítimas para considerarla un temible enemigo. Respétala, pues aunque no lo creas, ella te respeta a tí.


El Dragón habita conmigo y en mí, somos dos en uno, es la inmaterialidad y la abstracción, los sueños y el sentimiento, el atrevimiento y el aprendizaje, la magia, el misterio, el deseo y el conocimiento. Sin él, no soy yo.


Soy el Halcón, el guardián del cielo, el vígia, supervisor de lo justo y lo injusto, el que lucha, pelea en batallas, propias y ajenas, y el que abate al enemigo dañino y perjudicial. Soy el que observa y habla sobre el mundo, humanos o animales, sobre la Historia y sobre otros pueblos, siempre con respeto fraternal, sobre los niños con Hemiparesia, los inocentes y poco conocidos, para que sus dificultades lleguen al mundo.


Pero soy, sobre todo, el Ave Fénix, símbolo del Escorpión y único animal capaz de renacer de sus propias cenizas, todo ello debido al poder mágico del planeta Plutón, regente de este signo.
No creo en los horóscopos.
Creo en la fuerza de la Naturaleza y de la Física.
Creo en la conexión natural y espiritual de las vidas.
Creo en el Animal de poder, todos llevamos uno dentro de nuestro espíritu.
Creo en la Energía del Universo.
Creo que los ataques de nuestros enemigos nos hacen más fuertes, pues nos hacen conscientes de nuestras virtudes.


Creo que este mundo puede algún día llegar a ser más justo.
Creo que, salvando las distancias, todos podemos, algún día, llegar a encontrarnos en un mismo cielo.


El Halcón.

Carolina Márquez: El Espíritu del Halcón

15 comentarios:

Xibeliuss dijo...

¡Y puedes estar bien orgullosa de ello!
Un abrazo, Carolina

Carolina dijo...

Xibeliuss, lo estoy, al igual que estoy orgullosa de tenerte entre mis amigos.
Un abrazo grande.

Belén dijo...

Un estupendo relato, como todos los que haces.

Carolina dijo...

Gracias, sister. Ya sé que andas muy liada pero a ver si nos deleitas con otro relato tuyo.

Arena dijo...

Jopé Carolina que bonito!!
Un abrazo

Carolina dijo...

Jopé Arena, gracias!!
Un abrazo y un beso

Sir John Carrington dijo...

yo también creo en la fuerza de la naturaleza y de la fisica. En la conexión natural y espiritual y en la energía del universo. Un gran relato, enhorabuena.

Carolina dijo...

Gracias Sir John, veo que tenemos creencias comunes.
Un abrazo.

luther blues dijo...

Maravilloso relato Carolina ,siempre es una delicia deambular por este espacio tan ameno .
Un abrazo y buena semana

Carolina dijo...

Luther, gracias!
Siempre es una delicia encontrarte.
Un abrazo y buena semana...y un beso.

Antonio Lagares dijo...

Muy bueno Carolina. He leido poco de ti, te veía más como reseñadora, pero me gusta como escribes y lo que escribes. Mis felicitaciones sinceras.

Carolina dijo...

Hola Antonio!
Bueno, soy reseñadora y escritora a partes iguales, aunque unas épocas tiendo más hacia reseñar y otras más a escribir, pero soy ambas cosas.
Muchas gracias, amigo, por dejarte caer por aquí: bienvenido!!

IsabelGaviota dijo...

Me fascino, Dios te bendiga junto a los que amas.

Esther Navalo dijo...

Hermosa autodefinición...

Esther Navalo dijo...

Hermosa autodefinición...