TACONES CERCANOS (Resacuento I)


Autor: Almalaire




Me despertó un principio de arcada acompañado de un dolor de cabeza intenso que amenazaba con crecer y de la pavorosa sensación de no saber donde estaba. El pánico fue absoluto, pero duró apenas los cinco segundos que aguanté sin abrir los ojos. Cuando volví a cerrarlos inmediatamente después, heridos por la brutal claridad del mediodía, ya había reconocido los amables objetos del salón de mi casa.


Intenté volverme a dormir pero había un olor asqueroso que no podía seguir ignorando, sentía una nota discordante en el tacto de mi propia cabeza y tampoco era capaz de desprenderme de la angustiosa sensación de no estar sola ni a salvo. Volví a abrir los ojos, usando la mano izquierda como visera y corrí a cerrar las cortinas. El ruido de mis tacones sobre el parquet me revelo que no solo había dormido tirada en el sofá y vestida sino que además lo había hecho con las botas puestas.

Sobre la mesa había una lata abierta de algo repugnante que identifiqué como calamares en salsa americana, estaba vacía y se había reutilizado como cenicero, lo cual explicaba el olor asqueroso que lo impregnaba todo. A su lado, un paquete de Marlboro a medias y un mechero bic azul con el logo del bar donde suelo desayunar los jueves. Pensé tirar la lata a la basura pero la idea de desenrollar una bolsa y colocarla en el cubo me dio tanta pereza que desistí.

Volví al salón, abrí la puerta de la terraza, siempre con la mano izquierda protegiendo insuficientemente mis ojos, observé encantada el fantástico colorido de las petunias y los claveles chinos, miré hacia ambos lados, comprobé que no pasaba nadie por la calle y arrojé la lata a la calzada con todas mis fuerzas. No le acerté al flamante y odioso Audi de mi flamante y odiosa vecina, pero casi. La gamberrada me puso de buen humor. Entré en casa otra vez y fui hacia el cuarto de baño, canturreando el día que me quieras, la rosa que engalana....Abrí la puerta, todo estaba en su sitio, incluida la barra de labios que olvidé la noche anterior sobre la caja de kleenex. Hay parejas híbridas de humanos y objetos que duran toda la vida, cualquiera sabe que el auténtico viudo del viejo Charlton Heston, es en realidad su rifle. Mi relación con el lápiz de labios no es menos intensa .Cuando la noche anterior lo había echado de menos en el primer bar ya lo interpreté como un mal presagio, pero me rehice, porque había salido dispuesta a darlo todo, a morir por Dios, a olvidarme de mí, a ser otra.

Resistí heroicamente la tentación de mirarme al espejo, intuyendo que seria peor, imaginando los largos churretones de rimel por mis mejillas, los ojos hundidos y gastados, la piel mate, las conocidísimas y previsibles huellas del desastre. Abrí el grifo del agua caliente, me desvestí deprisa y me metí en la ducha, la sensación de mareo seguía creciendo, e hizo secundaria esa tenaz nota discordante en el tacto de mi propia cabeza, cuando no tuve mas remedio salí y vomité, después me dejé resbalar hasta el suelo y me quedé un momento sentada sobre las baldosas heladas. Me obligue a regresar a la ducha, abrí el agua fría y resistí sus alfilerazos con la determinación de un suicida, me envolví en una toalla y salí. El espejo seguía ligeramente empañado pero la rubia de pelo corto que me miraba desde él, apenas tenía algo que ver conmigo, solo compartíamos un vago aire de familia y la resaca y la desolación.

Tengo el pelo largo, una bonita melena rizada, pensé, soy pelirroja, odio los calamares en salsa americana y hace por lo menos tres años que dejé de fumar. ¿Que está pasando aquí?. El sonido familiar de las llaves en la cerradura me devolvió el pánico, porque yo vivo sola. Claro que tú vives sola, tarada, me dije a mí misma en voz alta, pero a saber con quien cojones vive la rubia esta.

Justo cuando recordé que podía trancar desde dentro, se abrió la puerta. Al hombre alto y flaco, que entró en mi casa sin titubear, intentó reprimir sin conseguirlo una mueca de desagrado al ver las huellas que mis pies descalzos y mojados habían ido dejado en todo el pasillo , y depositó un beso aburrido, inequívocamente doméstico, en mi pelo (el pelo de la rubia), sin que yo alcanzara a salir del estupor... a ese hombre, yo no lo había visto antes en toda mi vida.



Almalaire: Cuevalagua

14 comentarios:

Xibeliuss dijo...

:) Jo, que malo es el alcohol (mejor dicho: las resacas)
Me han gustado especialmente las parejas híbridas.
Abrazos

almalaire dijo...

Malísimo, Xibeliuss...Malísimo ;-)
Gracias. Un beso

Gabriel Bevilaqua dijo...

Bueno, había salido dispuesta a ser otra, y vaya si lo consiguió. Ahora no tiene derecho a quejarse.

Estupendo, Almalaire. Creo que es el primer cuento que te he leído en este estilo de corte fantástico, alejado de los del tono más costumbrista (y buenísimos, por supuesto) de tu blog.

Ya sé que nunca hay que confundir a la voz narrativa con el escritor, pero si no lo pregunto, me quedo con la espina: ¿que la protagonista fuera pelirroja hace pie en alguna anécdota o es sólo un guiño?

Saludos, cuentista.

Marce dijo...

Alguna vez he tenido esa mala sensación por culpa del alcohol. ¡Uff!. No quiero ni recordarlo. Me ha gustado Alma. Besos

almalaire dijo...

No sabes hasta que punto es otra y es ella misma, Gabriel.

Que la protagonista sea pelirroja, y por lo tanto se identificara conmigo obedece a que este es un cuento viejo, lo publiqué por primera vez en otro blog que comparto con amigos. Publiqué esta primera parte y les pedí a ellos que continuaran la historia y luego yo la cerré intentando que las versiones de todos ellos pudieran seguir siendo posibles aunque no lo merecían porque casi todos me mataron los muy ***** jeje.

Muchas gracias por pasar por aquí y por tus palabras.Abrazo grande.


Marce ¿Really? Alguan vez te has despertado con la sensación de haberte convertido en una rubia de pelo corto?, jejeje...es broma. A mi cuando no quería recordar alguna cosa de la noche antes siempre había algún cretino/a que me llamaba y me lo contaba con todo lujo de detalles.

Gracias por venir hasta aquí, Marce, más todavía porque ya veo que andas muy liado...Un abrazo grande.

Carolina dijo...

Precioso relato, pero advierto a los lectores que éste no es el final, aún queda más...
Gracias Alma, un besote.

SubHatun dijo...

¿como que te matamos? ¿ quien te mató? que me entere yo.... Yo te llevé un croissant, que me acuerdo

almalaire dijo...

Gracias a ti, Carolina, guapa. Un abrazo fuerte.


Es cierto, Sub, tú me traías croissants, da que pensar que fueras el único en no querer mandarme al otro barrio. Bueno, Lili también fue buena. Matar me mataba...pero era por amor, jaja

Un beso subhatunante. No, uno no, muchos

Carzum dijo...

Supongo que tendrá una continuación, ¿no??? Me he quedado con ganas de más. besotes ;-)

Carolina dijo...

Carzum, es evidente que no has leído mi comentario...

Gabriel Bevilaqua dijo...

"No sabes hasta que punto es otra y es ella misma", uf, ahora me quedé con más curiosidades, jeje.

Dices, que la historia continúa escrita, en una especia de juego, por otros escritores, buena idea. Pero sólo quería apuntar que el relato, así como está se lee perfecto. Claro que a partir del punto donde se aparece el hombre la historia da para seguir desarrollándola pero el cuento puede terminar ahí con ese beso "doméstico" a la rubia-pelirroja, dejando que el lector lo continúe. Te digo esto porque, como ya expresé, salvo que la continuación sea muy buena, así como está funciona requetebien.
En fin, esperaré la continuación.

Saludos.

PD: Ojo, en el último párrafo "habían ido dejado", mejor: dejando ;)

almalaire dijo...

Si, Carzum, tiene una continuación, de hecho tiene muchas. Que alegría verte, guapa. Muchas gracias por pasarte. Besos

(La próxima vez leete los coments de Carolina, jeje)

Gabriel :)

Gracias por la corrección. Es una errata y habrá dos mil... y errores de puntuación ya no quiero ni mirarlos. Con todo, a mi me gusta mucho este cuento, creo que no lo puedo mirar con objetividad porque le tengo mucho cariño. Representa una etapa muy buena y muy divertida de mi vida y estoy muy agradecida a Carolina por "resucitarlo" y traerlo aquí. En cuánto a la continuación quizá tengas razón y fuera mejor "no meneallo" pero ya que estamos...

Mil gracias otra vez.Un beso.

La Dame Masquée dijo...

Madame, es la resaca mas bonita que he visto en toda mi vida, jiji. Aunque mira que le dan a usted fuertes!
Sera verdad que no habia visto a ese hombre en toda su vida?

Buenas noches, madame

bisous

almalaire dijo...

Quien sabe, Madame...No ve que ni a si misma se ha visto nunca. Yo creo que se trata de una chiflada, el alcohol no saca cosas de nosotros si no están ya ahí ;)

Gracias, Madame. Bisous